sábado 28 de febrero de 2009

intervencionismo

Resumen perfecto de qué es el intervencionismo:
http://lalibertadylaley.wordpress.com/2009/02/26/%c2%a1pero-si-es-la-intervencion/

Y otro ejemplo a escala local en Pamplona:
http://jauysumundo.blogspot.com/2009/02/pamp16na.html

jueves 26 de febrero de 2009

anticapitalismo, democracia, cosas

El capitalismo, o sus consecuencias, nos puede gustar o no gustar. En cualquier caso, es una propiedad emergente de las voluntades libres individuales, de la acción voluntaria de dos o más personas en las que cada una de ellas obtienen un beneficio (de lo contrario, no llevarían a cabo la acción).

Si no te gusta el capitalismo, en realidad estás asumiendo una de las dos cosas siguientes:

a) Que yo me he equivocado en la definición y en realidad la gente no actúa libremente.

b) La gente no sabe ejercer adecuadamente su libertad.

En el primer caso, convendría demostrar muy claramente en qué no son libres las personas al ejercer el capitalismo (libre comercio), sobre todo si la alternativa al capitalismo es siempre un sistema en el cual la libertad individual se doblega de uno u otro modo.

En el segundo caso, en el que las personas no saben ejercer adecuadamente su libertad, la alternativa es muy clara: debe haber algo o alguien superior que debe decidir por esas personas. Esto ya existe y es bastante razonable en el caso de los menores de edad, cuyas libertades y propiedades son gestionadas por los padres. En el caso de las personas adultas, ¿quién o qué es esa entidad superior que debe decidir en lugar de las personas individuales? Esto tiene dos posibilidades:

a) No se sabe ni se puede saber y el más fuerte (o un grupo de fuertes) impone su voluntad. Esto es la dictadura de la minoría (que eventualmente puede tener contenta a la mayoría, o no). Por ejemplo Cuba, la España de Franco, la URSS.

b) No se sabe ni se puede saber así que se llega a un acuerdo:

Estos acuerdos pueden ser de tres tipos:

1) Un consenso en el que el 100% de las personas están de acuerdo en seguir unas determinadas normas de conducta. Por ejemplo las comunas hippies (de adscripción voluntaria, en las que si alguien se aparta del consenso puede delisgarse libremente de la comuna. En el caso de que no sean de adscripción voluntaria sino obligada, si alguien se aparte del [improbable] consenso pasaría a ser un sistema democrático, ver categoría 2).

2) Una democracia en la que la mayoría o aquellos a los que la mayoría designe (un élite mandataria) decide por cada individuo. Esto es la dictadura de la mayoría, y es dictadura porque es de adscripción obligada. Por ejemplo España ahora o cualquiera de las democracias.

3) Un sistema de libertades individuales, en el que cada uno es libre de hacer lo que quiera mientras no emplee violencia hacia los demás limitando su vida, su integridad física o su salud, su propiedad o su libertad. Esto es el liberalismo. Por ejemplo El País de Nunca Jamás. Algunos dicen también que EEUU se asemeja remotamente a esto, pero ninguna democracia lo logra si no es con un fuerte anclaje de principios y educación. Esto es porque las personas tienen una tendencia innata a decidir sobre las cosas de los demás si pueden, y la democracia da esa oportunidad a aquellos que comparten criterio con la mayoría; oportunidad que nadie duda en aprovechar. Además es casi imposible de desterrar democráticamente, pues en una democracia manda la mayoría y la mayoría siempre quiere mandar. Eso lleva de nuevo a la categoría 2.

La categoría 2 no me gusta, prefiero la categoría 3. La categoría 3 es más justa, más abierta, más moderna y más libre, y además incluye a la categoría 1. La categoría 2 excluye la 3 y la 1, es más uniforme, más injusta, más instintiva, más egoísta y muchísimo más estable.

Las tres categorías pueden llevar al capitalismo. La categoría 1 puede llevar a un capitalismo normal o a un capitalismo en el que el código moral individual module o modere los impulsos (aunque eso, lógicamente, ocurre siempre que exista una persona decidiendo). En cualquier caso es capitalismo puro, pues nace de la voluntad libre. La categoría 3 es incapaz de impedir el capitalismo, pues no existen poderes que coarten o limiten la legítima libertad y decisiones individuales. La categoría 2 es la única que existe que puede llevar a un anticapitalismo (junto con las dictaduras de las minorías, al fin y al cabo ambas son dictaduras). Aunque generalmente las dictaduras democráticas no optan por opciones anti-capitalistas, pues las experiencias en las que no ha habido mercado algo libre no han sido muy afortunadas y la mayoría de la gente, generalmente, no es tonta. Suelen ser más tontos (o tomar decisiones más tontas para el beneficio común, porque ellos de tontos no tienen un pelo) las élites que las mayorías incautas escogen para gobernar y decidir por ellos. Es decir, los políticos. Estos seres o enseres suelen gustar de hacerse fotos modulando el capitalismo para que digan que guays son ayudando al prójimo con el dinero del prójimo que le robaron al prójimo con la amenaza de llevarle a la cárcel si Hacienda no somos todos. Fotito en el polideportivo, la sala de conciertos, el asilo de ancianos, el salario digno, la jornada limitada, el pequeño comercio, etc. Pequeños retoques a la libertad individual (al capitalismo) para que unos pocos ganen con el sudor de unos muchos. Y camino de servidumbre...

miércoles 25 de febrero de 2009

canción para Fidel Castro

sábado 21 de febrero de 2009

banderas


Los pueblos no tienen derechos por encima de los derechos de las personas. El derecho de un pueblo expresado democráticamente, necesariamente ha de pasar por encima de los derechos o preferencias de alguno de los que componen ese pueblo. La discusión histórica carece de sentido, yo soy navarro y nunca he sido de ningún reino, y nadie me ha sometido a mí en ninguna guerra, ni nada. Y a los vascos, igual, no creo que ninguno hubiera nacido hace 800 años o que se enfrentara bravamente a los romanos. Los que me someten, a mí y al resto, como individuo, son instituciones políticas actuales y no fantasías históricas, ya sea la UE, el Estado Español, la Diputación Foral, la Mancomunidad de Aguas o el Ayuntamiento de mi pueblo, todos ellos elegidos democráticamente. La autodeterminación no es más que una herramienta inventada para proteger la libertad individual, intentando rebajar ese sometimiento a las instituciones de un modo democrático. No tiene nada que ver con derechos de los pueblos o derechos históricos. Una autodeterminación está justificada si va orientada a buscar una mayor libertad de los individuos. Si no, es innecesaria o injustificable. Da lo mismo que sea Euskadi o España, eso no son más que construcciones sobre un mapa, dibujitos de fronteras que nada tienen que ver con la realidad de todos y cada uno de los individuos, pues cada uno piensa y siente diferente y se siente identificado con uno u otro trapito de colores que algunos llaman bandera.

martes 10 de febrero de 2009

padres abstenerse

Noticia sobre Educación Para la Ciudadanía, en Diario de Navarra. Comentario ESPELUZNANTE a la misma:

A mí me parece que los padres siguen teniendo una misión importante. En la escuela les enseñan respeto y ética con esta asignatura... su misión, no estropear la formación que se les dá en la escuela. Obligar no es educar... el estado se preocupa por todos. Un acierto. El tiempo dará la razón.

Es decir, ya no es (como yo creía) que los profesores no eran más que padres por delegación, enseñando a los hijos lo que los padres no pueden por falta de tiempo, de preparación, o de herramientas pedagógicas. Es decir, alguien que ofrece el servicio que los padres han escogido para los hijos. No, resulta que no. Resulta que ahora el papel de los padres en la educación es "no estropear la formación" que les da el Estado. El omnipresente y todopoderoso MONSTRUO. Si esto fuera así... ¿por qué no dejar que sea el Estado el que se encargue de absolutamente toda la formación de los niños? Es decir, ¿por qué no evitar el riesgo de que haya algunos padres descarriados que estropeen la formación de sus hijos? ¿Por qué no quitar los hijos a los padres para que el Estado se encargue de ellos? Esto parece totalmente absurdo, animal, bestial, aberrante, etc. Sin embargo, el extremo contrario, aunque extremoso, es mucho más razonable (para aquellos que somos medianamente razonables y queremos sociedades más o menos abiertas). Es decir, el que sean exclusivamente los padres los que se encarguen de la educación de los hijos (homeschooling) puede resultar algo radical, pero ni de lejos lo es tanto como que sea el Estado el que se encargue de absolutamente toda la educación de los hijos. El ver los extremos y pensar sobre cuál es mejor que otro, nos indica, en caso de desequilibrio, hacia qué extremo hemos de movernos.

En resumen: es triste ver que aún haya gente que ame las sociedades cerradas y uniformes, en las que el Estado determina e impone unas determinadas visiones del mundo que todos han de asumir, independientemente de cuál sea la creencia particular. Incluso apelando al chantaje más burdo, vil, y mafioso: "lo que recomiendo [a los padres] es que piensen en los resultados académicos de sus hijos" (Eva Almunia). Y sin embargo, la gente es capaz de seguir pensando como el comentario de arriba muestra. Es triste ver cómo algunos se alegran de la limitación de la libertad, la falta de pluralidad, el recorte de las oportunidades y las opciones, la imposición sobre padres normales de los criterios estatales. Es triste ver cómo los verdaderos actores de la realidad (la sociedad civil, es decir: los padres, cada uno de ellos con unas ideas, unos criterios morales, una forma distinta de ver el mundo) se ven aplastados por una máquina única, que piadosamente les permite conservar a sus hijos con tal de que no "estropeen la formación que se les da en la escuela".

Y algunos dando palmas con las orejas.

Nota: El resto de la noticia, es también interesante. Según Eva Almunia, no cabe la objeción porque "los contenidos se adecuan a lo legal". Por lo visto esta señora no sabe qué es la objeción de conciencia, que consiste, precisamente, en que los individuos tienen derecho a oponerse a lo legal si ello les obliga a actuar en contra de su conciencia. La mili también era legal, y había objeciones de conciencia. La objeción de conciencia tiene sentido solo en la oposición individual a cuestiones legales, pues de lo contrario no sería necesario estipular un derecho de objeción de conciencia (un derecho que está por encima de la ley particular, pues es un derecho humano básico, obligar a alguien a actuar en contra de su conciencia es una violación sobre lo más personal de la persona). En fin, si no se puede objetar porque los contenidos se adecuan a lo legal, ¿cuándo se puede objetar? ¿en qué cosas se puede objetar? Y si, aunque los contenidos se adecuen a lo legal, ello va en contra de la conciencia de uno, ¿qué hacer? Está claro, que se joda la conciencia. Que se jodan las opciones individuales. Que se joda la pluralidad. Que se joda la libertad. Que viva el Estado. Que viva el monstruo. Una vez más, que vivan las cadenas.

Nota para aquellos quienes se han leído la ley y comparten sus buenos propósitos: probablemente los contenidos de la asignatura, en principio, son totalmente loables, aunque haya textos muy distintos, más o menos razonables. Probablemente el servicio militar obligatorio, en su momento, era también muy razonable, necesario, loable, etc. Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que si alguien no está de acuerdo con esos valores y esa educación moral (o en el uso de los ejércitos como medios para resolver cosas), quién coño es el Estado para imponérsela, como la única visión válida de la realidad. Quizá yo sí esté de acuerdo con el contenido de la ley y la asignatura de la Educación Para la Ciudadanía. Pero puede que otros no. ¿Quién soy yo para imponerle entonces mis criterios? Nadie. Y si yo no soy nadie, ¿por qué ha de serlo el Estado? ¿Solo porque es democrático?

sábado 31 de enero de 2009

federalismo sí, federalismo no

Dicen que el liberalismo va siempre asociado al federalismo, excepto en España. Hay muchas discusiones en cuanto a si los sistemas políticos con predominio del localismo (federales) son más eficientes o mejores garantes de la libertad que los estados centralizados. Creo que no conviene confundir un federalismo o localismo de gestión con un federalismo en cuanto a derechos y deberes.

No tiene sentido que los navarros o los alaveses paguen menos impuestos, tengan otros deberes y su voto valga 4 ó 5 veces más que el de un madrileño. Por otra parte, no tiene nada de malo que la normativa sobre los mercadillos ambulantes dependa de cada condado o cada municipio en vez de una normativa estatal centralista. Es más, si dependiera de cada barrio, mejor, o mejor todavía, de cada calle, cada portal particular, de cada edificio o cada empresa con solares empleados para hacer mercadillos. En ese sentido el localismo de gestión se acerca o se podría acercar más a algo liberal.

Sin embargo, yo creo que en cuanto a derechos y deberes el localismo no tiene ningún sentido, lo creo porque me parece que a escalas menores es más fácil votar democráticamente cosas anti-libertad. Por ejemplo, si la decisión de matar a los rubios con bigote dependiera de una votación democrática en cada bloque de vecinos, o en cada piso, es probable que muchos rubios con bigote muriesen. Si esa decisión se toma a nivel de España, es menos probable. Y es casi imposible si se hace una votación mundial. En ese sentido el localismo es peligroso y absurdo, las regiones nacionalistas de España son los regímenes más intervencionistas y enemigos de la libertad que se han visto últimamente, en contraposición con el Estado Español. Y eso es por localismo.

En cambio, la Unión Europea no resulta útil en la gestión porque opera a escalas demasiado amplias, y por ejemplo manda quitar olivos y mete la pata porque no gestiona localmente los olivares ni sabe cómo hacerlo. En ese sentido una gestión localista sería más deseable.

Para terminar, yo sería partidario de un solo país (normativo) en todo el planeta, con una normativa muy mínima, liberal, que garantizara vida, propiedad y libertad, con un Estado policial y judicial necesario para garantizarlas. Y dejaría la gestión de todo el resto de cosas en manos de empresas privadas, cooperativas, sindicatos, mutuas, etc, de adscripción voluntaria y de acción más o menos local, en un mercado de coordinación y pactos que generase una gestión a la escala más eficiente posible. Las cuestiones culturales y el resto de normas de conducta vendrían dadas por culturas, religiones, códigos morales, etc, más o menos difusas y superpuestas en el mapa, también de adscripción voluntaria, claro.

viernes 30 de enero de 2009

Cuba: declaración de principios


Aprovechando que este domingo 1 de febrero hay una manifestación en favor de la sociedad civil cubana, de la libertad y en contra del barbudo y compañía, he aquí la Declaración de principios del Dr. Oscar Elías Biscet, que es clara, sencilla, y que todo el mundo puede entender.


DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL DR. OSCAR ELÍAS BISCET


1. Exigimos la libertad incondicional del pueblo cubano, bajo un sistema de gobierno multipartidista electo democráticamente a todos sus niveles y con garantías del derecho de expresión para todos, incluyendo la desvinculación del gobierno de los medios de comunicación del país.


2. La derogación de la ilegítima constitución comunista de 1976 y el establecimiento de una Asamblea Constituyente soberana que elabore enmiendas a la constitución democrática de 1940, incluyendo la adhesión absoluta de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, y la abolición de la pena de muerte.


3. El establecimiento de un estado de derecho que garantice la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, sin distinción de razas, sexo, etnia, religión o creencia, poniéndose fin al sistema de opresión y “apartheid” establecido bajo el régimen comunista.


4. La disolución de todos los organismos de carácter político, propagandístico, represivo, creados por el régimen comunista desde enero de 1959, con un renovado énfasis sobre el desarrollo de las instituciones cívicas independientes que le den a la nueva sociedad democrática.


5. Amnistía incondicional e inmediata a todos los presos políticos.


6. Libre acceso a los cubanos y a sus hijos, radicados en el exterior a entrar y salir del país con los mismos derechos ciudadanos de los que residen en el.


7. El compromiso a costear un sistema de educación gratuita de primer orden, sin orientación política, así como un sistema básico de salud al alcance de los más necesitados.


8. El reconocimiento de la propiedad privada y la libre empresa como el principal pilar para fomentar el bienestar económico del país junto con la garantía plena a los trabajadores de organizar sindicatos independientes que promuevan sus mejores intereses colectivos.


9. La reestructuración de las fuerzas armadas y su estricta desvinculación de las actividades y responsabilidades políticas y económicas del país.


10. Una vez establecida la democracia, abogar por la eliminación del embargo comercial norteamericano y por la apertura a la asistencia económica desde el exterior, hasta que Cuba pueda establecer la base para su recuperación económica.